Lo que quiero decir es que uno
July 11th, 2008
(yo, vos, el) intenta traducir 100 AÑOS de teoría social en dos horas y NO SE PUEDE.
Porque hay dos opciones ante la exigencia del poder se síntesis, y no dos muchas mas: o transformás el examen en un abstract, o sea un resumen supersintetizado de conceptos que a los fines de mi conocimiento personal no me garantizan nada ya que podría estar redactado por cualquiera (y entonces YO: EL EXAMINADO ¿Dónde quedo?); o elaboro una mera lista de palabras claves, como si tradujera el índice del libro, lo que sencillamente es una tomada de pelo a la cátedra, o me relajo y empiezo a desarrollar lo mas claramente que puedo las ideas que se me piden mostrar (ideas y conceptos que el docente YA SABE o sea que el examen entonces es una especie de copia especular de mi cerebro que debe reflejar de manera mas o menos incompleta lo que ya esta esperado por el que va a corregir) y el examen duraría cuatro o cinco horas, o más, cosa que nadie esta dispuesto ni siquiera a considerar.
Pero ahora viene la pregunta inevitable ¿PORQUE NO?
Si estuve casi dos meses comprendiendo a ese señor norteamericano o francés, que tiene un esquema de abordaje de lo social extremadamente interesante y coherente, y que justamente por ello debo invertir horas y horas para llegar a captar sus ideas fundamentales, ahora se espera que condense todo ese tiempo en dos horas reloj, tiempo matemático superracional que nadie esta dispuesto a cuestionar.
Y que no se me malentienda, estas palabras no son de queja, no interpelan a nadie en particular (pero ¿no es que las relaciones reales, concretas no se dan mas que en ámbitos específicos y particulares y que no hay orientaciones Tu puras?), en fin que nadie profesor se sienta ofendido, sino mas bien convocado a reflexionar acerca de lo que se espera de un estudiante (porque la palabra alumno connota una ausencia de luz de la que yo por lo menos no me hago cargo), que esto es también un poner entre paréntesis ciertas actitudes naturales que ya echan raíces en los mismos ámbitos académicos donde se nos enseña a suspender el sentido común, a desnaturalizar lo dado, a producir la ruptura de la interpretación espontánea e irreflexiva del mundo.
El tiempo, el tiempo… ¿en que representación de tiempo es elaborado un plan de estudios?
Me pregunto: el programa ¿no te programa? Pareciera que los contenidos dados en un curso introductorio de Antropología (bastante pobre desde mi punto de vista, perdón) debe durar lo mismo que la materia que pretende darnos las herramientas metodologicas del campo social; que un curso de estadística aplicada a las ciencias sociales también debe durar lo mismo que una introducción a la ciencia política . Que después de 5 años, o 31 finales aprobados ya tenemos la Cedula Real para opinar y “hacer ciencia” acerca de LO social. Algunos iremos a trabajar con Mora y Araujo, otros veremos en el sindicalismo o los partidos políticos la fuente de nuestras riquezas y tal vez otros intentaremos transitar una sociología de frontera, anónima y retirada de las Mecas Académicas.
No se.
Aquí y ahora estamos a tiempo de modificar nuestro entorno y no ser meros ovinos que cada dos meses son puestos bajo la lupa a ver cuanto recuerdan de las 3567 paginas que tuvieron que meter a martillazos en sus mentes.
Porque esto nos gusta, nos apasiona y no queremos que lo que mueve el deseo sea transformado en un acto académico, formal donde hay que llegar a un umbral y si no diste lo lamento viejo, el año que viene proba otra vez.
Si alguien lee esto y se siente ofendido por favor dígamelo porque tal vez no supe acá tampoco volcar todo lo que se derrama de mi entendimiento, tal vez con un fernet de por medio un examen oral sale mejor y hasta nos reímos.
Cristian Tibaldi